un piano inspirador que me llevó a escribir lo siguiente,
Y mi mirada quedó en el olvido, perdida en una oscuridad imposible de mirar, sola y abandonada, en una selva negra donde no había animales que esquivar, tan sólo una luz para encontrar.
Busqué y no encontré, decidí ser perseverante y seguir intentándolo, pero mis fuerzas ya se habían agotado, el viento se las había llevado, y quedé sola, otra vez. Me sentí inferior, me sentí desconocida e ilegal, me sentí muy fuera de lugar, aunque tan sólo quería escapar, encontrar una salida, poder liberarme de aquella cueva que tan solo era una pesadilla que no quiero recordar, pero sigue presente en mi mente, en mi cuerpo, en mi alma… no se quiere ir, sigue allí. No me deja volver hacia mi realidad, que es imposible de encontrar.
Simplemente anhelo esa sensación de estar en casa, esa seguridad que nadie ni nada me puede dar, el calor de mi acolchado y el humo de mi chimenea, las voces de la radio, el sonar de las teclas de mi máquina de escribir, el viento que llora, la lluvia que cae, la brisa que sopla, las nubes que esconden, y el sol que regala, un poco de luz a la oscuridad que cada ser humano tiene dentro de su vida. Tan sólo, felicidad.
Sentimiento que no puedo sentir en este momento ya que estoy alejada de mi universo, estoy en otra dimensión, estoy en un sueño que yo no pedí soñar, estoy perdida en un mundo paralelo al mío. ¿Tan difícil es volver? Necesito regresar. Necesito respirar. Quiero escapar.
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