25 de diciembre del 2008
Pensar que en siete días, empezamos el 2009... ¡qué rápido que pasa el tiempo!, no puedo creer todo lo que viví en 358 días (365-7), todo lo que aprendí, todo lo que crecí, todo lo que gané, todo... fue un año maravilloso tengo que decir, y puede que haya tenido algunos momentos feos, algunos momentos en los que uno desea dejar de existir de la faz de la tierra tan solo por una semana para olvidarse de todos sus problemas, y luego volver como alguien nuevo... pero, sinceramente, no me arrepiento de nada por lo que pasé en el 2008... De nada. Empezé el año con unas vacaciones junto a mis amigos, un verano espléndido en otro país con personas copadísimas... lo más importante que le siguió, fue empezar la secundaria, cosa que fue un enorme cambio para mí. En el primer trimestre, empezé normalmente bien pero mal, no sé si me explico, era demasiado vaga para mi gusto... pero gracias al cielo, mucha reflexión me hizo cambiar esa actitud de irresponsable, y lo cambié, y subí todo, y me tuve que adaptar a nuevas profesoras, cada una con diferentes métodos de enseñanza, cada una con sus ñañas, cada una con sus pro y sus contra... y sin embargo, ME LA BANQUÉ, y pasé de año con todo el orgullo que alguien puede tener. En el transcurso de primer año, conocí a maravillosas personas que jamaz creí que encontraría, ya sean amigas de mi curso, o gente de otros años y hasta también, gente de afuera, como martu, por ejemplo. Todos los chicos de los demás cursos, las chicas del A, que pasaron a ser tan cercanas a mí como si nos conocieramos de toda la vida... y sí, en esos meses durísimos, pude hacer amistades de las cuales no me arrepiento ni un poquito. Así como hice amistades, me di cuenta de quienes son mis verdaderos amigos y quienes no lo son, y gracias a eso, pude darme cuenta de muchísimas cosas respectivas a una persona que creía que era con quien pasaría mi vida como amiga, y sin embargo, era todo lo contrario, y pude asumir toda esa mierda que tenía adentro guardada desde hace mucho mucho tiempo. Y gracias a eso, cambié un montón y pude conocerme a mí misma como una mejor persona. Cambié en todos los sentidos, y creo que mi cambio, arrancó con una pelea con una gran amigo que me hizo llevar al intento de tratar de ser un poco más tolerante, porque la intolerancia es algo muy común en chicas de mi edad... y yo intenté cambiarlo. Y bueno, después con todo lo que pude asumir, decir, opinar, cambié mucho... y me alegro de ello.
Viví miles de momentos graciosísimos, en los que me meé de risa, lloré de risa, me revolqué de risa, y hasta incluso lloré de risa... así como también, tuve momentos tristes en donde tuve que llorar en el hombro de algún amigo. Pero todos esos momentos, tristes o felices, hicieron de mi 2008 un año espectacular. No sólo los amigos fueron culpables de que el año sea genial, si no que también mi familia, que siempre me acompañó, siempre me aconsejó, y siempre estuvo y estará. A todos aquellos que me acompañaron en todos estos meses, a todos... quiero decirles GRACIAS. Y terminemos juntos estos últimos días, felices... y esperemos que el 2009 supere todas nuestras expectativas, porque... LA VA A ROMPER.
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