Pet shop
Hoy me puse cariñosa respecto a mis mascotas.
Yo tengo una gatita que se llama Purpurina. También tengo una perrita que se llama Gina, pero en la casa de mi papá, es decir, "Mi casa de los fines de semana". En ese mismo lugar, también tengo otra gatita, Lulú.
Y en el cielo está mi gatita Catalina, junto a mi perrita Sofía, y a mi tortugo Felipe que supuestamente "Se fue a vivir a la iglesia", pero ya me avivé. Lo mismo con los perros de la quinta de mi abuela:
Yo:—Labu, ¿Dónde está rambo? ¡No lo veo!
Abuela Graciela:—Rambo se fue a vivir a Córdoba con su familia.
Yo: —Ah, ¿Pero va a volver?
Abuela Graciela:—No, no lo creo.
Y así fue cuando ocho años después, me llamó la atención que en las películas los padres les decían a sus hijos que su respectiva mascota "Se ha ido a vivir al campo, cariño". Y ahí caí en la cuenta, y pum, aparece rambo + córdoba + conclusión: Se murió.
Asique todos aquellos que estén leyendo esto, y empiecen a dudar si realmente fuffy (o cómo se llame) se fue a vivir a tal lugar... sepan que al menos está en un lugar mejor.
¡Chau chau!
0 comentarios:
Publicar un comentario