Dos de enero

Tengo que admitir que fue un muy lindo día. Supuestamente, yo tenía turno con el dentista... asique fui, me bañé, me preparé... y justo cuando estaba por agarrar las llaves, mi mamá dice:
"Dejá, no vayas."
Yo: "Por qué?"
M: Ya fue... vamos cuando volvamos.
Y: justo estaba por salir, pero BUEEEENO :D como vos quieras che.
M: o bueno no dejá, andá.
Y: Nonono está bien, dejá, cuando volvemos voy.
Conclusión, no fui al dentista. Pasé mi tarde mirando películas en la TV y escuchando música. Con mi mamá habíamos quedado en pasar una noche de madre e hija, yendo al Cine a ver "Crepúsculo". ¡QUÉ PELÍCULA! La verdad que me gustó. El libro es mejor, va, ambos se asimilan bastante en calidad, pero sinceramente me enamoré de la historia. Y de Edward Cullen. Lo que me fastidió bastante fue que justamente, adelante nuestro teníamos unas cuatro/cinco niñas que cuando aparecía él (Edward) por primera vez gritaban y aplaudían. Cuando él y Bella se besaban, lo mismo. SHHH, CALLENSE, TONTAS. Irrespetusas.
A mi mamá y a mí nos encantó la película, de hecho yo creía que se estaba re aburriendo pero todo lo contrario; ¡le encantó!.
Salimos con toda la adrenalina vampirística (No sé si existe esa palabra), mordiendonos, jodiendo. Ella va afuera a fumar, yo voy a la librería... y ahí los veo. Eclipse, Amanecer. Espero ansiosamente comprarlos. También vi un libro que me llamó muuucho la atención y me gusto la trama, aunque ahora no me acuerdo el nombre. Ah ah, y en la película sonaba "Claro de luna", que es la misma melodía que siempre suena en una de mis películas preferidas, Frankie & Johnny.
Salimos... Queremos comer. Vamos a mcdonnal's, cuarto de libra con queso. Mmmmmm. Fuimos hasta el lado de primera junta, encontré un kiosko, compré unas mogul solamente para conseguir monedas. Y bueno, el 53 llegó... y me vi rodeada de hombres, me sentí atrapada... y por un momento, sentí que estaba sola. Sentí que eso ya lo había vivido... y que ese colectivo se estrelló. Sí. Suena rarísimo y demente. Pero lo sentí... fue como un "Yo viví ésto", y empezé a sentir desesperación... no podía distinguir los nombres de las calles y sin embargo el pequeño 53 iba despacio. Hasta que de repente, pude notar a mi querida Avenida San juan... y ahí se iluminó todo, y ya no estaba sola. Ya había vuelto a la realidad. No puedo explicarlo... no puedo.
Pero fue una noche hermosa.
Te amo mamá.

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