¡Volví para quedarme!

Sí, queridos amigos de la blogósfera, volví de mis quince días de vacaciones. Tengo mucho para contar. Demasiado. Viajamos en barco, sí... el viaje de ida fue muy lindo, y tranquilo. Subimos a la terraza del buquebus... y veíamos alejarse a nuestra preciosa ciudad, Buenos Aires, mientras tomabamos diversas cosas. El viaje en barco duraba aproximadamente tres horas. Me eché una linda siestita en los sillones, son muy cómodos, por cierto. Llegamos a colonia, una pequeña ciudad Uruguaya donde tomaríamos el omnibus. Todavía siento el movimiento del barco y eso hace que me pierda en la escritura. Una vez que subimos al micro, me volví a dormir... eran masomenos las tres de la mañana, asique estaba medio zombi, medio viva. Y dormí, y dormí, y dormí sin cesar. ¡Llegamos!, terminal de La Paloma; una eternidad para conseguir un puto taxi, hasta que por fin, nuestra salvadora, Gabi (más conocida como Juanita) consiguió un remís.
Re copado el tachero, todos los uruguayos son muy muy amables, nada que ver con nosotros, los argentinos. Llegamos al complejo anaconda. ¡Qué linda cabaña, por dios! Era hermosa. Todo el lugar era lindo, la cabaña, la pileta, la playa, el clima, el centro, la gente, el morfi... Todo.
Creo que no voy a poder contarles día por día, ya que fueron eternos, hermosos. Respecto al clima, increíble. Llovió una sola vez, y también la mañana en la que volvíamos a Buenos aires... pero después, el cielo espléndidamente hermoso. La playa era muy similar a la de Brasil... me encantabaaa esa playa. Barrenar las olas, y rockanrolear nennne. Nennne nennnne. Las cenas elaboradas en el quincho... qué bien que morfamos, che. La verdad que increíble.
Los partidos de cartas, jugando al Jodete. El maldito de Rodolfo siempre nos ganó. EXCEEEEEPTO cuando yo, le gané un libro de 520$U. Lo peor de todo era que si yo perdía, solamente tenía que ir a comprarle una coca al almacén... pero perdió él, y me compró el libro que tanto quería. En total, traje de vuelta tres libros; El que me gané, y los dos que me regaló mi mamá para los reyes magos. (Jojojojo). Los partidos de T.E.G. La tele chiquitita... los chapuzones. Las fotos saltarinas. Los chicos lindos pervertidos que gritaban cosas desde los autos.
La noche en la que salimos de joda, nos metimos en el casino y los guardias me sacaron porque no llevaba dni... y sí, obvio. ¿Quién se cree que yo tengo 18 años? ¡Nadie! Apenas tengo catorce... ja! Bueno, al menos entré a un casino, y casi jugué... casi. Maldito guardia de seguridad.
Esa noche, después de salir del casino, fuimos en busca de un bar... y un kioskero nos comentó, que dani umpi estaría tocando en uno ahí a la vuelta. Me quedé petrificada, y exclamé: "¡Yo leí un libro de Dani Umpi! Quiero ir, quiero ir." Bueno, fuimos... pero ya se había ido, y el bar era muy hippie para el gusto de mis acompañantes, asique nos fuimos.
Estábamos a cinco kilómetros del centro, asique imagínense lo horripilante que era ir hasta allá. (Por eso fuimos dos o tres veces nomás), y para ir al supermercado, hacíamos dedo.
Terminé de leer el libro ese del cirque du freak, me leí "El Aleph", de Borges, leí "Eclipse", y empezé a leer "Maggie ve la luz". Me rasqué mucho. muuucho. Solamente lavé platos.
Uy che, no puedo contar todo... la pasé muy muy bien, de verdad. Mañana subo fotos y cuando se me antoje seguiré contando cosas. Gracias, y los quiero.

1 comentarios:

Unknown dijo...

que bieeen cami... y lo primero que hice al levantarme a las 11am fue leer tu blog y estaba "el articulo" ahi. =)=)

You did a good job miss Fortunato.

Danii,
Your boss ;) xD